
- L.O.L. Surprise convierte su aniversario en una plataforma de marketing de un año completo.
- Jennie y Rosalía protagonizan la nueva colección inspirada en festivales musicales.
- La estrategia combina licencias, entretenimiento, experiencias y contenido digital para ampliar el alcance de la marca.
Durante una década, L.O.L. Surprise construyó una comunidad que trasciende el juguete coleccionable. Ahora, MGA Entertainment apuesta por llevar esa relación con los consumidores a una nueva etapa mediante el Festival Musical L.O.L. Surprise, una plataforma de celebración que se extenderá durante un año y que combina lanzamientos de producto, colaboraciones con celebridades, experiencias presenciales y contenido audiovisual.
La iniciativa coincide con el décimo aniversario de la marca y toma como inspiración la cultura de los festivales musicales.
En lugar de limitarse a presentar una colección conmemorativa, la empresa diseñó un ecosistema que incorpora licencias, entretenimiento y activaciones para mantener la conversación activa durante varios meses.
Dentro de esa estrategia destacan las colaboraciones con Jennie, integrante de BLACKPINK, y la cantante española Rosalía, cuyas versiones en muñeca encabezan la colección especial.
Las figuras reproducen algunos de los estilos más reconocibles de ambas artistas e incluyen accesorios, pósters coleccionables y diferentes versiones para incentivar la compra entre fanáticos de la música y coleccionistas de la franquicia.
MGA también adelantó que todavía falta revelar una tercera artista sorpresa que completará el cartel del festival.
Convertir un aniversario en una estrategia de marketing
La celebración incorpora una nueva línea de muñecas inspiradas en géneros como K-pop, pop, hip-hop, country, indie y música latina, además de escenarios interactivos, un autobús de gira que funciona como playset, un calendario de adviento y otros productos vinculados con el concepto del festival.
Sin embargo, el producto representa apenas una parte de la estrategia. La compañía también estrenará el 1 de agosto la serie de acción real “L.O.L. Surprise! The Next Headliner” en YouTube.
La producción seguirá a un grupo de jóvenes artistas que buscan abrirse paso en la industria musical y contará con canciones originales, además de la participación de un artista ganador del Grammy que todavía permanece en secreto.
El plan también llegará al mundo físico mediante una activación durante Lollapalooza, donde la marca instalará una experiencia inmersiva con mercancía exclusiva, actividades para familias y espacios diseñados para reforzar la conexión entre el universo de L.O.L. Surprise y la cultura musical.
La lógica detrás de esta campaña publicitaria no consiste únicamente en comunicar que la marca cumple diez años. Diseña un comportamiento continuo: invita a los consumidores a descubrir nuevos productos, seguir una serie, participar en experiencias y mantenerse atentos a futuras colaboraciones. Es un sistema de interacción permanente más que un mensaje aislado.
Otras marcas también usan la música para ampliar su alcance
El uso de la música como plataforma de marketing cuenta con varios antecedentes en la industria del entretenimiento. Uno de los ejemplos más sólidos es LEGO, que en 2020 lanzó LEGO VIDIYO junto con Universal Music Group.
El proyecto combinó juguetes físicos con realidad aumentada para que los niños produjeran videoclips musicales utilizando canciones de artistas internacionales.
Aunque la línea tuvo una vida comercial limitada, mostró cómo una marca de juguetes podía extender su propuesta hacia la creación de contenido digital, aprovechando la participación activa de los consumidores en lugar de centrarse únicamente en el producto.
Otro ejemplo es Barbie, que en los últimos años fortaleció su presencia mediante colaboraciones con músicos, artistas y festivales, además del impulso generado por la película estrenada en 2023.
Mattel convirtió la propiedad intelectual en una plataforma cultural con colecciones especiales, experiencias inmersivas, productos licenciados y alianzas con marcas de moda, belleza y entretenimiento.
Esa estrategia permitió que Barbie permaneciera presente en distintas conversaciones de consumo mucho después del estreno de la cinta y demostró que una franquicia puede sostener su relevancia cuando conecta múltiples industrias bajo un mismo concepto creativo.
Ambos ejemplos muestran una tendencia creciente: las compañías buscan que sus propiedades intelectuales funcionen como plataformas de entretenimiento capaces de generar contenido, experiencias y colaboraciones constantes.
La evolución de las licencias va más allá del juguete
El aniversario también marca una renovación visual para L.O.L. Surprise con nuevos moldes faciales para sus muñecas, el lanzamiento de la línea Plush Surprise y la ampliación del programa de licencias.
Entre las colaboraciones anunciadas aparecen Harry Potter, Bob Esponja, Dr. Seuss y Hello Kitty, propiedades intelectuales que permiten ampliar el alcance de la marca hacia distintos segmentos de consumidores y fortalecer su presencia en categorías adicionales de producto.
Para las marcas latinoamericanas, este tipo de campañas publicitarias ofrece ejemplos de cómo un aniversario puede convertirse en una plataforma de negocio.
En lugar de concentrar toda la comunicación en una fecha específica, la estrategia distribuye lanzamientos, colaboraciones, experiencias y contenido durante varios meses.
El resultado es una conversación más prolongada con los consumidores y múltiples oportunidades para generar ventas, fortalecer el posicionamiento de marca y atraer nuevas audiencias sin depender de una sola acción promocional.
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