
- Es la primera renovación de marca en 13 años para Domino’s.
- La nueva identidad incluye un jingle ejecutado por Shaboozey con el juego “Dommmino’s”.
- Dominos tiene más de 21,500 tiendas en todo el mundo y más del 85% de sus ventas provienen de canales digitales.
Visionar el antojo en cada elemento
Domino’s Pizza acaba de presentar lo que considera su cambio más ambicioso en más de una década. La cadena adoptó nuevos tonos de azul y rojo más saturados, una tipografía con trazos gruesos y redondeados bautizada “Domino’s Sans”, empaques repensados, uniformes actualizados y un jingle que extiende su nombre para incluir la onomatopeya “mmm”: Dommmino’s.
El objetivo es transformar cada contacto de marca en un estímulo sensorial que evoque el deseo inmediato de comer pizza. No es sólo una modernización estética, sino un intento de conectar emocionalmente con el consumidor en niveles más profundos.
Diseño, sonido y estrategia detrás del cambio
Para desarrollar esta transformación Domino’s colaboró con la agencia WorkInProgress (a la que designó allá por 2020), y puso especial atención en conservar los elementos que ya funcionaban (como el dominó icónico), al mismo tiempo de energizar la marca.
La tipografía prioriza formas redondeadas y gruesas que recuerdan la suavidad del queso derretido, mientras que los colores actualizados buscan transmitir calor, vigor y frescura en pantalla y en empaques físicos.
El jingle Dommmino’s (que repite deliberadamente el sonido “mmm”) es parte de una estrategia sonora llamada “Cravemark”. Para interpretarlo, Domino’s convocó al artista Shaboozey, quien abordó la creación musical como un desafío creativo para asociar la marca con la experiencia del gusto.
La renovación se desplegará de forma escalonada en Estados Unidos y otros mercados internacionales a lo largo de los próximos meses. Incluye la app, sitio web, señalética en tiendas, empaques premium con detalles metálicos y los uniformes del personal.
Nuevo marketing y branding
Este rebranding muestra que incluso las marcas consolidadas no pueden quedarse estáticas. Domino’s asume que existe “riesgo en no hacer nada”, como lo expresó su Chief Marketing Officer.
El nuevo enfoque de marca gira en torno a la idea de “cravabilidad” (lograr que el nombre evoque deseo casi automáticamente). Esa lógica exige que cada punto de contacto (visual, textual, sonoro) active el apetito del consumidor.
En ese sentido, la introducción de un jingle como parte del logo verbal agrega una dimensión sonora que pocas cadenas de alimentos han explorado con tanta apuesta.
Sin embargo, un cambio tan ambicioso siempre tiene riesgos. Si la transformación fuera demasiado radical podría alienar a los consumidores históricos. Aun así, Domino’s parece mitigar ese riesgo al conservar elementos visuales reconocibles ´(el dominó, las combinaciones de color base) mientras inyecta energía en los detalles menos evidentes.

También será clave la ejecución consistente en todos los mercados. Si en un país se ve moderno y armonioso, pero en otro la implementación queda a medias, podrían generarse disonancias que afecten la percepción de marca global.
Para marcas de menor escala, esta renovación puede servir de caso de estudio: modernizar no significa borrar identidad, sino reinterpretarla para nuevos públicos; y añadir dimensiones sensoriales(como sonido o tipografía que “se siente”) puede multiplicar el impacto del branding.

Ahora lee:
El chileno Cristián Barrientos es confirmado como CEO de Walmart México
La demostración de producto se convierte en un espectáculo urbano en Sídney
El auge del OOH artesanal: Stanley lleva su “For every move” a las grandes ciudades



